Mi inicio con Los Prisioneros
Publicado por La Cultura November 17th, 2007 en ConcursosEnviado por Allegra
Corría el año 1987. Tenía trece años y recién comenzaba a escuchar música en la radio, es decir, ya antes escuchaba música pero era la que escuchaban mis hermanos mayores, o de repente la que escuchaban mis vecinos que eran jóvenes cuando yo era aun una niña, y evidentemente lo hacían con un volumen estruendoso (léase media cuadra escuchaba lo mismo).
Yo era aún una chiquilla cuando descubrí la radio, y junto con ella, descubrí muchos grupos y cantantes que hoy son historia en la música en español: Soda Stereo, los Hombres G, Indochina, Miguel Ríos, Río, Miki González, y toda la movida ochentera aquí en Lima. Me pasé el verano escuchando música a la que antes no le había dado mucha importancia; el rock en castellano estaba comenzando a surgir, y sonaba tanto como el rock en inglés. Y fue gracias a un primo mío, que me hizo “roche” sobre los discos que tenía y que estaban súper pasados de moda, que me picó el bichito de querer saber más sobre qué música andaba de moda en las radios y que yo no había escuchado.
A fines de verano, ya cuando las vacaciones habían culminado y nuevamente me encontraba en el colegio, escuché una canción nueva, y la letra, muy rara, bueno, al menos a mí me parecía rara, ya que hasta entonces no había escuchado una letra similar (como ya dije, no había escuchado rock en serio y por voluntad propia sino hasta ese verano, y mucho menos hubiera sido capaz de meterme al mundo subte, donde podía haber algún tema parecido pero creo que nunca igual). La canción era de un grupo chileno, y el título era “Por qué no se van”.
Grupo chileno. Hasta ese entonces no tenía idea de que en el país del sur se hiciera rock, era tan poco el tiempo que llevaba escuchando rock y los grupos que más destacaban eran argentinos, españoles, mexicanos, peruanos a veces, pero nada más, no recuerdo haber escuchado algún chileno. Luego de eso vendrían más grupos, pero un momento, todavía no he llegado allí.
De tanto escuchar la canción no solo en casa sino también en los micros cuando iba al colegio y regresaba de allí, se me pegó, casi al mismo tiempo vino “Muevan las industrias”. Demás está decir que el grupo comenzó a capturarme de a pocos. Hasta ese momento mis simpatías iban por los Hombres G y por Soda Stéreo, pero poco a poco, Los Prisioneros, ese grupo chileno de nombre tan fuerte fue ganando fuerza dentro de mis preferencias musicales. Comencé a interesarme más en este grupo de chicos, no sabía cómo se llamaban, no tenía fotos de ellos, pero en un diario salió una nota sobre su música. Entonces fue cuando supe quienes eran, y que eran relativamente jóvenes (a mi corta edad los 22 años me parecían muuuchos años). Claro, muy jóvenes comparados con Soda y los hombres G, eran unos chiquillos. Y lo que era curioso, pero que me atrajo, era la pinta de gente normal, común y corriente que tenían, o sea, nada de pelos parados, pelos en punta o cabellera larga, ni caras pintarrajeadas, ni vestimentas fastuosas o pose de muñecos glamorosos. No, eso no lo ví por ningún lado en ellos. Pude enterarme de que ellos hacían música contestataria, dentro de una dictadura que era de temer, que tenían como una de sus influencias a The Clash (en la radio comenzaría a sonar Should I stay or Should I go, y luego Police and Thieves, al poco tiempo, en una especie de relanzamiento, donde las influencias de ellos obre Los Prisioneros se hicieron notorias).
Moría de ganas por tener los discos de este grupo. No lo había conseguido con Soda ni con los Hombres G, pero juntando mis propinas conseguí comprarme primero, el Pateando Piedras, y posteriormente, La Voz de los 80, que hasta ahora conservo como reliquias. Por fin tenía discos propios y de un grupo que me gustaba, ya que hasta ese momento me conformaba con grabar en cassetes la música de las radios. Un par de discazos. Sin duda alguna, marcaron mi adolescencia.
En la radio, con el pasar de las semanas y con el boom del rock en español, comenzaron a pasar más música, de Chile sonaron Upa!, Cinema, Aparato Raro, Aterrizaje Forzoso. Y también comenzaron a pasar más música de ellos, de Los Prisioneros. En todas las radios, pero sobre todo en Panamericana y Studio 92, quienes los trajeron para que actúen en la Plaza de Acho en setiembre de ese año.
Sin quererlo me hice fan de Los Prisioneros, me parecieron un grupo que iba acorde con lo que yo pensaba, con lo que sentía, con lo que vivía. Las pocas oportunidades para los estudios de las que hablaban en “El baile de los que sobran” me parecía algo muy injusto para un joven, y curiosamente, me dí cuenta de que no sólo eso ocurría en Chile, país que vivía en esas épocas los rigores de la dictadura de Pinochet, sino que aquí en Perú la situación era muy, muy similar. Entonces, no éramos muy diferentes del todo. Y hasta antes de conocerlos (musicalmente hablando), pues no tomaba en cuenta las cosas que venían de Chile, porque, siendo sinceros, gracias a la educación de odio a lo chileno impartida en el colegio, no tomaba en cuenta a lo que fuera de Chile o que viniera de allá (salvo las manzanas chilenas y una que otra cosa que me parecía buena). Por lo demás, no me importaba mucho.
Me identifiqué mucho con “Latinoamérica es un pueblo al sur de Estados Unidos”, nunca una letra me pareció más cierta, ser tan dependientes de lo que decía el FMI sobre cómo nosotros, los países tercermundistas, debíamos llevar nuestra economía, del poder que ejercía en ese tiempo ese país, de ser tan dependientes de lo que ocurría en Europa como si nosotros no tuviéramos identidad cultural. Y si de identidad se trata,
“Independencia cultural” es una gran canción, un excelente tema, que me hizo pensar en por qué seguir modelos de vida o cultura extranjera, si nosotros tenemos tantas cosas buenas (“en este sitio lejano, la gente es pobre, la gente da la mano, no hay orgullo de razas… en el colegio se enseña que cultura es cualquier cosa rara menos lo que hagas tú. No te disfraces, no te acomplejes, eres precioso porque eres diferente”). “Sexo” me pareció terriblemente escandalosa dada la educación conservadora impartida por mis padres (más que nada por la línea “ahora la virginidad es una cosa medieval”, el resto, súper cierta).
Y así con los demás temas. “Paramar”, la canción más triste de amor (o será desamor) que haya escuchado, lloré muchas veces gracias a esa canción cuando pasaba algún mal de amores (“Amor, amor, ¿donde oí esa palabra antes?”).
Y así con los demás temas. Todos tenían algo que me gustaba, que me llamaba la atención, que me parecía cierto y que hacía que me identificara con ellos. Ellos hicieron que poco a poco comenzara a fijarme en Chile, ya no como el “país enemigo” , sino como el vecino con el que teníamos cosas en común, historias en común, y comencé a ver a todos los chilenos como los hermanos que son, y que a pesar de la guerra absurda que tuvimos, la guerra del Pacífico, pues somos vecinos, que eso ya pasó, y que el presente y futuro nos pertenece a nosotros y que tenemos que pensar en vivir en paz por el bien de ambos países.
Sin duda, Los Prisioneros marcaron mi adolescencia, dejando una huella profunda en ella. Se convirtieron en un icono para mí. Con el tiempo, al terminar el colegio, hice lo posible para no quedarme “fuera” ni terminar “bailando y pateando piedras”, y lo conseguí al ingresar a la universidad y culminar mis estudios con mucho sacrificio y dedicación.
Aún hoy, pese a que el grupo ya no existe como tal, sueño con volver a verlos juntos, como en la época en que los conocí, o mejor dicho, cuando los escuché por primera vez. Como tres chiquillos a los que no les importaba el resto, como esos tres chicos que no tenían pose alguna, y que siempre fueron amigos desde el colegio. Sí, aún sueño con eso, aunque sea ya utópico, pero así es, la nostalgia por esa época queda, y quedará para siempre.
10 Comentarios para “Mi inicio con Los Prisioneros”
- 1 Pingback on Nov 27th, 2007 at 5:32 PM
¿Cuando publicaran la encuesta? y ¿como sera el sistema de votacion?
Saludos Un abrazo y awante Chile y Los Prisioneros
Hola, te cuento que más tarde publicaremos un post con la fecha de publicación de las encuestas
los pricioneros es un grupo de rock espectacular en la foma de expresarse un sus canciones felicitaciones por lo que an logrado hasta este momento de sus vidas por yo escucho sobre todo “por que no se van”
FELICIDADES
Sería perfecto si pudieramos retroceder el tiempo al día del Reencuentro , que todo este bien y que nunca se hubiesen separado.Pero al menos nos quedan sus canciones que nunca vamos a olvidar
bkn …si los prisoneros son la mejor banda …aki en chile son idolos maximos ….ta bkn lo que escribiste
a mi tambien me gustan los prisioneros…tienen muy buenas letras…
que la pases bakan.
oie me parece que el resultado debe ser tal a l pregunta dije los prisioneros y sus amor es es igual pero completo
Los Prisioneros son lo maximo y apesar de que no se vuelvan a reunir sus canciones jamas las olvidare son los mejor de la musica mundial y espero verlos juntos aunque sea casi imposible los respeto y los quiero por que son una voz que me hace sentir que la musica chilena es la mejor
Me emocione con el texto, me hubiera gustado nacer antes de la epoca revolucionaria en chile
sin duda Los Prisioneros son lo mejor en su categoria, con letras tan reales por asi decirlo
…conciertos que nadie se perdia…